Nota del autor

Todo lo expuesto en este blog corresponde, sólo y exclusivamente, a la inquieta mente de su creador, por lo que, cualquier parecido con personas y/o situaciones reales, es sólo producto de la casualidad.

martes, 23 de mayo de 2017

las gafas de it girl...

Ramoncito está sentado frente al ordenador, en esa labor ardua y nunca bien ponderada, casi un arte, de meter albaranes para que no descuadre el stock (vulgo todas las cosas que tienes en la tienda), mientras ve por el "rabillo" del ojo cómo dos chicas (muy monas y muy "fisnas" ellas "oyes") están mirando el escaparate, señalando, con el dedo, justo la gafa top que lleva una "influencer" en su magnífico blog de moda.

Muy emocionadas, las dos chicas entran en la óptica y le preguntan, con una sonrisa de oreja a oreja, muy "profiden" una, encarcelada por los brackets la otra, si sería tan amable de sacar "las gafas estas tan supergrandes, tan superbonitas, que le "superencantan". Ramoncito, con la misma sonrisa que ellas y más entusiasmado aún, si cabe, le saca la gafa, y comienza en ese momento el ritual "piji-itgirl-blogger-pinterest-esperpéntico" típico de las niñas de ahora que debieron crecer con yogurt pasado de fecha porque, si no, no se sostiene. 

Mientras una se pone la gafa y saca el móvil (morrito va, morrito viene; pelo va, pelo viene; cabeza a un lado, más morritos, cabeza al otro, otro morrito, brazo estirado, venga morritos) para hacerse una super foto que ya está subiendo instantáneamente al "caralibro", instagram, twitter y a saber que sinfín de redes sociales, la otra, ay, la otra, no hace más que decirle: "es que me encantan, tía, si yo tuviera tu cara me compraba esas gafas; me encantan, o sea, tú sabes, me encantan, es que eres muy de gafa tú, ¿eh?, cómpratela, tía, o sea", que Ramoncito no sabe si mirar o no, o reír o no, o llorar directamente. 

Tras un rato con el modo antes mencionado completamente "on", y después de haberse dejado las puntas del pelo más lisas que la cabeza de Kojak; después de que las gafas "son las tuyas. tía, me superencantan", después de haberse hecho más fotos que Anita Obregón en su nuevo posado, algo le pasa por la cabeza a ambas que se quedan mirándose fijamente la una a la otra, y la primera le dice a la segunda, tras un fogonazo que ni el que marcó la frente de Potter: "pero no me convencen"...dejando a nuestro protagonista con la gafa en la mano y la cara de G. P (ya sabéis Grand Prix), mientras se van calle abajo mesando su melena y súper, súper, encantadoras ellas, oyes...

N del A: todas las situaciones vertidas en estos posts son producto de la imaginación del autor, por lo que cualquier parecido con otras situaciones y/o personas reales es pura coincidencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario